Semanas atrás dicté un Seminario para profesionales de los Negocios y de todo lo que estas personas conocieron y lograron aprender hubo algo que les llamó poderosamente su atención (habitualmente ocurre): la "Calibración".
Deberían haber visto las expresiones de asombro en los rostros de los participantes a medida que ponían en práctica, entre ellos mismos, la técnica. Sin embargo, era aún más espectacular observar al director de ventas luego que le acompañé a visitar un cliente suyo para que pudiese experimentar "en terreno", lo que se logra utilizando esta herramienta. Al terminar esa reunión le hice algunas preguntas, todas orientadas a identificar las distinciones que él hubiera podido detectar. El hombre mencionó un par de "señales" que le parecieron relevantes.
Una vez que ese profesional de los negocios me relató su experiencia, le sugerí que fueramos a su despacho (oficina), para comentarle lo que por mi parte había identificado en su cliente. Cuando este amable señor comenzó a escuchar todos los "mensajes" que había detectado por mi lado, su cara poco a poco iba cambiando su expresividad para quedar, finalmente, sumido en sus pensamientos. Poco después de haber recuperado su estampa se irguió en su sillón y dijo: "estimado amigo, aún no comprendo cómo lo has hecho, pero lo que sí me queda claro y sin asombro de dudas, es que la PNL es, lejos, la mejor ayuda que nos has entregado".
Amigos, opino que esta es la mejor forma de que los lectores de este Foro, puedan apreciar y valorar la "magia" que ofrecen, estas y demás herramientas junto a las técnicas de PNL. Pero esta historia no termina aquí, más divertida y entretenida resultó aún, la "puesta en escena" con Rapport; no obstante, lo que ocurrió con ésta lo dejaremos para una oportunidad futura.




